Huertas Lantzen para la prevención, promoción e inclusión de jóvenes en riesgo de exclusión social

Para el trabajo en jardinería y huertas se contemplan una serie de actividades que se han de sostener en el tiempo. Una buena manera de encarar el final del verano es desarrollar una pequeña producción de plantas ornamentales o aromáticas en nuestros bancales elevados. Luego, cuando estemos en invierno, propiciaremos la ampliación de la zona para poder sostener una rotación de plantas y experimentar producción de plantas anuales, bianuales y vivaces. En la segunda etapa de este trabajo -finales de diciembre- aspiramos a incorporar el concepto de plantas medicinales. En el medio de esta planificación “jugaremos” mediante un taller de plantas aromáticas y medicinales.

Los jóvenes participantes en nuestro Proyecto Huertas Latzen para la prevención, promoción e inclusión de jóvenes en riesgo de exclusión social no tienen conocimientos de jardinería, en esencia. Pero a casi todos les une el reflejo de haber observado -aunque sea con la mirada lateral- esa labor en casa. Los recuerdos tanto por la presencia de colores, olores o movimientos, ayudan a encarar con entusiasmo una actividad que como salida laboral ha visto incrementada su producción a un ritmo anual superior al 25%. No es el objetivo generar una producción de venta de planta sino que el joven puede desarrollar sus capacidades diversas a través de estos talleres y ver en el tiempo -por estaciones o rotaciones- información sobre la calidad de la tierra, épocas de siembra y de cultivo, la resistencia de la planta para su desarrollo y llegado el caso, si les interesa, una noción de rentabilidad. En el estudio de la planta se presenta una necesidad constante de formación y superación.

Se comienza trabajando con plantas como tomillo, romero, orégano, perejil y mejorana. Pero se les presenta diversidad de plantas y se incorpora por estación algunas variedades más. Estas actividades presentan la particularidad que en un primer momento nos dedicamos a pleno a ello pero con el correr de las semanas se debe recurrir al mantenimiento lo que los jóvenes asocian con su propia intervención, ya que lo que se trabaja en profundidad necesita de una permanente revisión y observación y resulta ideal porque fija normas de conducta y responsabilidad, que con el correr de las estaciones, se suele observar cada vez que no son los técnicos los que deben recordar el mantenimiento o rotación de los cultivos, sino que surge de la propia capacidad de los jóvenes.

Además de las plantas esenciales, en este final de otoño trataremos de trabajar con plantas como azucena, campanillas, chionodoxa, jacintos y ajos (adjuntamos las fichas que analizamos al momento de escoger semilla). La elección es grupal, siempre sostenida por la explicación del técnico calificado.


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